Hidratación en el deporte.

La hidratación en el deporte:
Al realizar cualquier actividad física el cuerpo elimina agua por sus poros a través del sudor. Está pérdida de agua va acompañada de la pérdida de sales.
Para que nuestro organismo siga funcionando correctamente debe mantenerse bien hidratado. 

Cualquier actividad física o sedentaria requiere energía. Cuanto mayor sea la actividad tanto mayor el requerimiento de energía. Dentro del cuerpo se produce literalmente una “combustión lenta”, quemando nutrientes y produciendo energía. Cuando tenemos actividad física, transpiramos y evacuamos calor desde el interior de nuestro cuerpo. El sudor sobre nuestra piel adquiere temperatura corporal, evaporándose y provocando un efecto de enfriamiento. Al mismo tiempo nos deshidratamos. Es por ello que debemos  reponer líquidos  y sales antes, durante y después de la actividad. La hidratación facilita el transporte de nutrientes, vitaminas y minerales por el organismo y favorece la eliminación de impurezas y toxinas del organismo.


Los síntomas de la deshidratación: aparte de la sequedad de las mucosas que provoca la sed, pueden ser las náuseas, falta de fuerza o disminución del rendimiento, fatiga mental y física.  Si la deshidratación continúa podemos llegar a sufrir  hasta una descompensación con falla renal, etc.

Si perdemos más agua que la acostumbrada, el remedio es reponerla para retornar a los niveles habituales.
En primer lugar, la mejor bebida que podemos escoger es el agua embotellada y que sea rica en sodio, para reponer las sales minerales que también perdemos y de las que nos olvidamos con frecuencia. Puede ser agua mineral o bebidas isotónicas. Con estas últimas recuperaremos las sales minerales que hemos perdido con la transpiración.
Existen otros líquidos que también nos ayudan a luchar contra la deshidratación, como son por ejemplo los zumos de frutas o bebidas específicas para deportistas. No obstante, debemos revisar las etiquetas de estos refrescos y evitar las más dulces. Del mismo modo, en un zumo natural a base de frutas tendremos en cuenta que cuanto más dulce sea la fruta utilizada, tanto más importante será diluirla en agua. No utilizar bebidas carbonatadas.
Referente a la frecuencia, es necesario beber antes, durante (en intervalos de unos 20 min.) y después de la actividad física.
Lo que sí recomiendan la mayoría de especialistas es la ingesta de unos 2 vasos de agua antes del inicio de cualquier deporte en que el físico sea un factor importante.


Elementos y accesorios para la hidratación deportiva
Hay disponibles en el mercado botellones o contenedores reutilizables utilizados para la hidratación. Los mismos son fabricados con materiales nobles que no liberan sustancias ni sabores al contenido. Son libres de BPA.
Los hay con aislación térmica para mantener refrigerada la bebida y de diferente tamaño, desde aprox. 3/4 litro hasta 3 litros.  Son livianas, irrompibles y fabricadas en diferente formato como ser botellones rígidos, flexibles y bolsas flexibles.
Los botellones poseen tapas rebatibles antiderrame para evitar pérdidas, con apertura rápida y de práctico uso ya que se pueden utilizar con una sola mano. Existen otros, p.ej. las bolsas flexibles que poseen manguera con pico succionador antigoteo.  
Existen accesorios prácticos y livianos para el transporte de los botellones y bolsas hidratantes como ser las mochilas de hidratación, cinturones de hidratación y chalecos salvavidas con contenedor para la bolsa. 


Recomendaciones
Es fundamental la hidratación sistemática, durante los entrenamientos o en la misma competencia. La recomendación es realizar la toma de líquidos con pequeños sorbos y en forma periódica. Podremos hacerlo cada tantos minutos o por ejemplo en cada marca de kilómetro.
Esto evitará que aparezca la sensación de sed. Si estamos bien hidratados podremos regular una buena temperatura corporal y entonces mejorar nuestro rendimiento.